Camporredondo y Vegamián 2021...
Tras la última visita a Vegamián hace justo dos años, uno tenía muchas ganas de volver a este paraíso leones. En esta ocasión los tres pescadores que ya estuvimos aquella vez (Alberto, Jesús y un servidor) tuvimos la suerte de conseguir los permisos para este coto. Pero debido al cierre perimetral de cada comunidad por este maldito Covid, tanto Alberto como Jesús, residentes en Madrid, vieron truncado su deseo de volver.
Decidí subir yo solo, más de 300 km, pero en esta ocasión había otro aliciente más, y era que podía pescar en otro embalse en el mismo fin de semana, embalse que también abría sus aguas en estos días, me refiero al embalse de Camporredondo, situado en el norte Palentino, que como sabéis visito asiduamente por mi vínculo familiar.
Este embalse había estado 5 años sin pescarse ya que tuvo que ser vaciado por obras en el muro, y la ley obliga a respetar estas aguas para que se recupere su población truchera. La Junta de Castilla y León en un "alarde" de sentido común permite pescar con muerte este lugar al considerarlo AREC, 25 pescadores pueden llevarse 2 truchas comunes cada día, y lo más sangrante es que entre semana se permite la pesca con cebo vivo, cuando es la propia Junta la que hace pocos años con su nueva Ley de Pesca defendía todo lo contrario; la pesca sin muerte de la trucha en Castilla y León. Personalmente no entiendo como por un lado se "vende" a bombo y platillo una ley de pesca sin muerte de la trucha, y por otro lado se "retuerce" el contenido de la ley y se permite la matanza de cientos de truchas semanalmente, ¡las truchas comunes con más pureza genética de nuestros ríos!
Pero volviendo al tema pesca, tuve la suerte de pescar y soltar una bonita fario de 50 cm. Entró al streamer, técnica poco utilizada por el mosquero medio de este país
En Camporredondo hay bonitas reculas donde lanzar nuestras líneas, y aparte de pescar uno se puede encontrar con restos de ciervos devorados por lobos, muy comunes en estos parajes.
El día fue muy soleado y ventoso, las condiciones de pesca no eran las mejores con tanto sol, las truchas prefieren días nublados y más tranquilos, además en la pesca con cola de rata es muy complicado lanzar cuando el viento es muy fuerte, os paso un vídeo donde se ven las rachas de viento que soporté durante todo el día...
Tras pescar en este embalse palentino este sábado y dormir muy poco, madrugué para estar lo antes posible en Vegamián, situado a 2 h en coche desde Camporredondo. Lo primero que me encontré fueron -2ºC a primera hora de la mañana. Tuve que esperar a que saliera el sol para lanzar sin que el hielo congelara las anillas de la caña de mosca...
A pesar de insistir durante todo el día con el streamer y la ninfa no tuve recompensa, aunque si tuve una picada a media mañana en una zona algo sombría, sin resultado. Pero en Vegamián aparte de pescar se puede disfrutar de un entorno insuperable...
Camposolillo, pueblo parcialmente inundado por este embalse, solo está habitado por estos mastines que están a cargo del ganado, para protegerlo de los ataques loberos.
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